"TE OFRECEMOS SEÑOR ESTE PAN Y
ESTE VINO, QUE EN TU CUERPO Y TU
SANGRE QUEDARÁN CONVERTIDOS." (bis)
Con el vino y el pan te ofrecemos
el fruto de nuestro trabajo, la
ilusión de vivir, el placer y el
dolor, la alegría y el llanto.
Juntamente Señor, te ofrecemos la
vida que tú nos has dado, la esperanza,
la fe y el amor, que nos
hace sentirnos hermanos.