TE OFRECEMOS SEÑOR, NUESTRO CORAZÓN.
Este día en que vivimos
entre cantos y alegrías,
este día en que sentimos,
tu presencia en nuestras vidas.
Vino y pan hoy te ofrecemos,
pronto se convertirán
en tu cuerpo y en tu sangre,
fuente de alegría y paz.
Rebosantes de alegría,
a tu altar nos dirigimos.
A ofrecerte nuestros dones
de tus manos recibidos.
Todos juntos disfrutamos
la alegría de vivir.
Todos juntos como hermanos,
caminamos hacia Ti.