VEN, SÍGUEME, DEJA TODO Y SÍGUEME,
OYE LA VOZ Y EL DESAFÍO DEL AMOR.
CON ALEGRÍA CANTARÁ EL PUEBLO DE DIOS QUE
VALE LA PENA SER TESTIGOS DEL SEÑOR (Bis).
Es mucha la cosecha mucho el grano
por sembrar. Son pocos nuestros
brazos y tan pobres para arar.
Pon tu mano firme en el arado,
marcha alegre y sin mirar atrás: y ven.
El grano que se entierra, fruto bueno
debe dar, no tiene miedo al surco
porque un día brotará: muere, que la
muerte engendra vida. Muere que
tu trigo será pan: y ven.