IREMOS DE DOS EN DOS PREDICANDO
EL REINO DE DIOS. IREMOS DE DOS EN
DOS LLEVANDO LA PAZ DEL SEÑOR.
Por los caminos del mundo un día el Señor nos mandó
sin bolsas y sin alforjas, cantando sólo su amor.
Amén a todos sin tregua, y pongan en Mí el corazón, que
el yugo es suave es liviano para el que confía en mi amor.
Un pueblo espera confiado en Aquel que una vez conoció,
en Dios está su esperanza y Cristo está en su dolor.
Miremos como ejemplo a María, Madre de Dios que en
su humilde silencio a nuestro Dios concibió..
El reino ya está muy cerca, el Reino de Dios ya llegó,
firmes en nuestra esperanza, anunciémoslo con valor.