Mi alma alaba al Señor
y mi espíritu se alegra en su presencia
porque Él que es grande, maravillas hizo en mí.
Su nombre es santo.
Él hace prodigios con poder
derribando a los soberbios de sus tronos
porque ama a los humildes en la tierra, nuestro Dios.
Su nombre es Santo.
A lo largo de los siglos prometió bendecir a la
familia de Abraham
regalar a los hambrientos y a los ricos despojar.
Su nombre es santo.