Los cielos, la tierra y el mismo Señor,
aclaman, señora, tu gloria inmortal.
AVE, AVE, AVE MARÍA (2).
Llena eres de gracia, de dicha sin par,
y Dios es contigo, contigo su paz.
¡Oh Santa María, Oh nuncio de paz!,
de Dios eres madre, al mundo salvad.